Un conjunto de personajes que confiesan un origen común pueblan las pequeñas obras de Emilia Gutiérrez. La mirada cercana permite percibir el aliento contenido de muchos de ellos. Esta proximidad que elude las marcas espaciales reduciéndolas a su mínima expresión para dejar sólo algunos indicios que lo señalan, incita a colocar directamente la mirada en las figuras.